Casa rural en Ávila

Casa rural en Gredos o en el Valle del Tiétar

Garganta de montaña con agua clara que forma una poza entre grandes rocas de granito, bajo árboles de hoja ancha, con montañas al fondo

Gredos y el Tiétar son la misma sierra vista desde dos lados. Al norte, montaña fría y pueblos de ganaderos; al sur, un valle templado que mira hacia Toledo y Extremadura.

Es la parte de la provincia con más casas rurales y más visitantes, sobre todo de Madrid. También la que más cambia según el lado de la sierra en que caiga la casa, y eso hay que tenerlo claro antes de reservar.

La cara norte: Gredos

Por el norte, la sierra se mira desde el valle del Tormes y desde el del Alberche. Los pueblos están altos, son de piedra y en invierno tienen nieve a la vista, cuando no en la calle. La gente viene a andar: la subida a la Laguna Grande desde la Plataforma, las rutas por los circos glaciares, la cumbre del Almanzor para los que saben lo que hacen.

Una casa en esta cara tiene sentido si vais a madrugar. Las rutas largas empiezan temprano, y volver a una casa con chimenea después de diez horas de monte es parte del plan. Si la idea es pasar el día en la casa, también se puede, pero el paisaje pide salir.

Lo que conviene mirar antes: la distancia en coche desde la casa al punto de partida de las rutas que os interesan. Las carreteras de montaña son lentas, y un pueblo que parece cerca en el mapa puede quedar a una hora de curvas.

El Barco de Ávila, en el Tormes, es buen centro para esta zona. Tiene castillo, puente de piedra, comercio y las judías que llevan su nombre.

La cara sur: el Valle del Tiétar

Bajando hacia el sur por cualquiera de los puertos, el paisaje cambia en pocos kilómetros. Aparecen castaños, robles, higueras, huertas en bancales y, en algunos pueblos, viñas. El clima es más suave, y la primavera llega semanas antes que al otro lado de la sierra.

Lo que define el Tiétar en verano son las gargantas: arroyos que bajan de Gredos con agua muy fría y forman pozas y piscinas naturales. En julio y agosto son el motivo por el que mucha gente viene, y también el motivo por el que algunas se llenan hasta arriba los fines de semana.

Los pueblos del valle tienen otra arquitectura. Más madera en los balcones, calles en cuesta, casas de dos y tres alturas apretadas unas contra otras. Muchos tienen tradición de veraneo, con más vida y más servicios que los pueblos del norte, y bastante más gente en agosto.

Cuál de las dos

Para un grupo que quiere montaña y caminatas, el norte. Para una familia con niños en verano, con baño por la tarde y paseo al fresco por la noche, el sur.

En otoño las dos son buenas. Gredos con los primeros fríos y el Tiétar con los castaños cambiando de color.

En invierno, la cara norte es para quien quiere nieve y está dispuesto a llevar cadenas, mientras que el Tiétar sigue siendo amable, y muchas casas del valle tienen menos demanda esos meses, que es cuando más se disfrutan los pueblos sin gente.

Y si buscáis lo contrario

Si lo que queréis es una zona sin rutas famosas ni gargantas llenas, el norte de la provincia es otra cosa: está en la Sierra de Ávila, el Amblés y La Moraña. Y el reparto completo de zonas, en la portada.

También en esta web: Casa rural en la Sierra de Ávila, el Amblés o La Moraña